domingo, 29 de mayo de 2016

Dios promete a Abram un hijo. Podcast #11


Dios promete a Abram un hijo.
Después de estas cosas vino la palabra de Dios a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.
Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.
Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar? Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves. Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba. Más a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él. Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.
Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos. En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates; (Génesis 15)

Como hemos escuchado, Dios le promete a Abram ser un escudo para él, un escudo que lo protegería de todo mal, de todos sus enemigos, un escudo que protegería a su pueblo escogido para confortar sus temores en la vida.
Abram se queja con Dios por la falta de un hijo que pueda heredar su gran tesoro y bendición; en nuestra desesperación podemos llegar a reclamarle a Dios por algunas cosas en las que hemos tenido perseverancia en oración y necesidad de respuesta de parte de Dios, y no pasa nada. Hermanos, la fe de Abram y su queja, fue por no tener heredero que llevara su simiente al cumplimiento de la promesa de por parte de Dios de mandarnos a nuestro señor Jesús, a nuestro Cristo. Abram sabía que por medio de él vendría el hijo de Dios, porque si Abram solo tenía la queja con Dios por su sola carne, por su sola necesidad de tener un hijo para su satisfacción carnal, entonces no haya sido un acto de verdadera FE de verdadera justicia (Rom 4:18-25) “Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.”. Nosotros hermanos tenemos la gran promesa de Dios en Cristo, y aunque hay aflicción en este mundo y necesidades, nuestra necesidad primordial ya fue satisfecha, ya fue dada, nuestro temor espantado. Cristo Jesús ES, nuestro consuelo y nuestra respuesta a nuestras oraciones.
También Dios le confirma su promesa a Abram de que aquella tierra será de él y toda su descendencia. Y Dios constituye pacto con Abram, un pacto que en aquellos tiempos era muy común entre los hombres, un pacto en el cual se partían animales por la mitad, y cada mitad se colocaba enfrente de la otra formando un camino, los pactantes debían pasar por este camino confirmando el pacto en el que ellos se habían voluntariamente impuesto (Jer 34:18-20). Era una forma de sellar un pacto, de comprobar que había obligación por ambas partes en su cumplimiento. Cuando Dios le pide a Abram que elabore este pacto partiendo los animales por la mitad, Abram espero pacientemente la acción de Dios en este pacto, mientras tanto espantaba las aves de rapiña que descendían a comer los cuerpos de los animales. Más pasada la tarde Abram le acogió un sueño profundo y temor enorme, Dios le informa a Abram de 3 cosas que vendrían más adelante:
1 La descendencia de Abram moriría en tierra extranjera, sería esclava y oprimida por 400 años. Pero la esclavitud de los hijos de Abram no es como la de los impíos, pues hay un propósito redentor en cada sufrimiento enviado por parte de Dios a los que le pertenecen. Muchas veces Dios permite que el enemigo nos toque, nos aflija inclusive hasta la muerte, pero nuestra aflicción y sufrimiento jamás será comparada con la de los impíos, pues cualquier carga que nos llegue a pasar, viene por la mano de Dios con su justicia a los que somos de él.
2 Dios juzgará al pueblo que afligió a los hijos de Abram. Tarde que temprano, la justicia de Dios se realizara a toda carne, y aquellos que hayamos sido afligidos por causa de su nombre seremos también justificados.
3 Finalmente, la liberación de su pueblo con grandes prodigios y riquezas y el retorno a Canaán.
Creo que es misericordioso por parte de Dios ocultarnos nuestro futuro próximo, el futuro con nuestros hijos y las personas que vendrán después de estos. A cada día su propio afán y mientras tanto mantengámonos en la Fe en aquel que traspaso el lugar santísimo y está sentado en el trono.
Por último, escuchamos que una antorcha de fuego paso por entre los animales mientras Abram dormía, de tal manera que Dios pacta con Abram sin que Abram pase por entre los animales, ya que el cumplimiento de este pacto no dependerá de Abram, sino de Dios.

Hermanos, que Dios los bendiga esta semana, recuerden que si Dios nos ha tomado como sus hijos, si Dios nos ha introducido en su pacto a través de nuestro Sr Cristo Jesús, no hay nada ni nadie que pueda evitar su cumplimiento. Nos vemos en la próxima semana con un poco más. Amen.

sábado, 21 de mayo de 2016

La victoria de Abram y el rescate de Lot #010


La victoria de Abram y el rescate de Lot.
Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim, que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.
Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se rebelaron. Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refaítas, a los zuzitas, a los emitas, y a los horeos, todos estos que se rebelaron en contra de Quedorlaomer y devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo.
Y entonces salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim, que es el Mar Salado;  cuatro reyes contra cinco.
Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí; y los demás huyeron al monte. Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron. Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron.
Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram. Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan. Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.
Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte.

Como hemos escuchado, cuando Abram habitaba en la tierra de Canaán los reyes de aquella tierra tendrían guerra en contra de una unión de reinos que dominaban el mundo antiguo dirigidos por Quedorlaomer Rey de Elam, estos reinos habitaban en lo que hoy conocemos como la Babilonia antigua, Grecia y Roma antigua, en total eran 4 Reyes en contra de los 5 reyes de Canaán en el área donde habitaba Lot principalmente.
Cuando se movilizaron los reinos comandados por Quedorlaomer para atacar a los reyes de Canaán, atacaron primero a otros 6 pueblos que se habían revelado en contra de ellos, esto es, en contra de Quedorlaomer y sus aliados, y terminando la guerra victoriosamente en contra de estos traidores, salieron a la batalla los 5 reyes de Canaan, o sea, el rey de Sodoma donde habitaba Lot, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zaboim y el rey de Bela, justo en el valle de Sidim, el cual es el mar Salado, o mar muerto como lo conocemos hoy. Y menciona la biblia que este terreno estaba lleno de posos de asfalto en los cuales cayeron los reyes de Canaán cuando estaban huyendo. Así que, estos reyes de Canaán perdieron la batalla y huyeron. Así que los reyes tomaron todas las posesiones de los Cananeos y se llevaron prisionero a Lot entre sus pertenencias.
Pero uno de los que escaparon, vino hasta donde habitaba Abram, y Abram cuando escucho lo de su sobrino Lot armo a los criados de su casa, un total de 318 personas y salió y los embosco por la noche y los persiguió hasta el Norte de Damasco, y recupero todos los bienes de los reyes de Canaan y a su sobrino Lot.
Y finalmente escuchamos, que cuando venía de regreso Abram de la batalla, Salió a recibirlo el rey de Sodoma y Melquisedec Rey de Salem Sacerdote de Dios Altísimo y lo bendijo con Pan y Vino “Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano.”  Melquisedec Rey de Salem, rey de Jerusalén, rey de paz, rey de justicia rey de la tierra prometida para Abram por parte de Dios; de este personaje no se habla mucho, tal como nos corrobora la carta a hebreos en el capítulo 7: “sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre”. Este sacerdote sin principio ni fin, que solo sale de la nada a bendecir a Abram, quien intercede por Abram y quien habla por sí mismo con Dios, nos inspira verdaderamente a elevar nuestros pensamientos a Cristo Jesús, quien puede interceder por ti ante Dios, y quien pide directamente a Dios por ti. Nuestro sumo sacerdote Eterno e indestructible (Heb 7:16), a quien Abram le dio el diezmo de todo por gratitud, porque Abram gano la batalla en contra de los 4 reyes y no la gano solo, la gano porque la mano de Dios estaba con él. Cuando nosotros recibimos una bendición, cuando nos hemos propuesto hacer algo y lo logramos, cuando oramos y nuestras oraciones son escuchadas, cuando sabemos que tenemos a un intercesor que ora por nosotros constantemente, ¿no debemos ser gratos? ¿más que Abram?, recordemos que estos eran hombres comunes, representantes de lo que había de pasar en Jesús cuando Jesús tomo el pan y el vino, el alimento para nuestras almas, mientras que Abram y sus aliados satisficieron sus entrañas nosotros satisfacemos el alma. Cuanto no debemos de dar, cuanto si no es todo, pues somos de su propiedad, comprados por su sangre.
También el Rey de Sodoma, quiso agradecer el favor de Abram ofreciéndole bienes; pero Abram siendo ya rico por gracia de Dios, no permitió que un Rey malvado se tomara el papel de pagar algo que venía por parte de Dios. Esto nos enseña, que no podemos recibir dinero o regalos de cualquier persona, más cuando sabemos que son personas que sus bienes son mal habidos, pueden venir a dar diezmos u ofrendas por alguna oración o buen acto del hermano cristiano, pero el favor de Dios no tiene precio y nosotros debemos saber con que corazón lo hacen y de donde procede su regalo.
Hermanos, las guerras son acontecimientos constantes en la vida humana, lo vemos que, desde el principio de la existencia del hombre las guerras tienen lugar en cada tribu, cultura, nación, lengua, y son desafortunadamente provocadas por el amor al Poder, hay quienes defienden su territorio, y hay quien lo ataca, uno por mantener lo que cree que es suyo y el otro conquistar lo que cree que por su fuerza le pertenece. Miremos en Abram que confía en Dios, y que, si Dios nos ha dado algo, él se encargara de mantenerlo. Nunca olvidemos la gracia que Dios tuvo con nosotros al darnos al sumo sacerdote nuestro Sr. Cristo Jesús, el regalo más grande y necesario para vivir esta vida. Su ejemplo de vida debe ser la base para formar la nuestra, la vida basada en el amor, el amor A Dios sobre todas las cosas, y el amor al prójimo como a uno mismo.

Que Dios los bendiga hermanos esta semana en el nombre de nuestro Sr. Cristo Jesus y nos vemos en la próxima con un poco más. Amén.

sábado, 7 de mayo de 2016

Abram y Lot se separan #009


Abram y Lot se separan.
Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot. Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro. También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar.

Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.

Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Dios a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Más los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.

Y El Señor dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que, si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.
Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Dios.


Como hemos escuchado, cuando Abram dejo Egipto llego a la tierra de Canaán con mucha riqueza, la palabra riqueza en el original significa “pesado”, y ciertamente, el tener dinero implica un gran peso al que lo posee. Por lo general, la riqueza necesita atención, inversión, contratos, negocios, empleados... Abram tenia ciervos y estos le manejaban sus riquezas, y en lo que defendían éstos las posesiones de su amo Abram, los siervos de su vecino Lot defendían las de éste último.  Así que, cuando empezaron las contiendas entre siervos, Abram hablo con Lot para separarse y no tener contiendas por sus posesiones, y le dio a escoger entre el terreno la parte que él deseara. La parte que quisiera Lot, Abram la respetaría y él iría al lado contrario para vivir en paz. Abram, reconoce que su fortuna es por gracia de Dios y no teme el dar parte de su terreno a su sobrino Lot, pues él sabía que todo le pertenece a Dios. Ates que todo vivir en Paz. (Rom 12:18)  Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

Lot vio toda la tierra y escogió aquella que estaba cerca de Sodoma y Gomorra, aquella que tenía hermosos prados y a la vista era muy atractiva. A Lot le importo poco los habitantes de aquellas tierras los cuales los califica la biblia como malos y pecadores en contra de Dios. Lot uso su vista y sus sentidos para satisfacerse con lo que tenía enfrente sin antes pedir a Dios consejo. Nosotros como cristianos, sabemos que no debemos guiarnos por las apariencias, sobre todo cuando sabemos que algo está siendo manipulado por personas perversas. Para quitar esas apariencias usamos el filtro de la oración, y Abram nos da un ejemplo de paciencia y confianza en Dios, Abram sabía lo que le pertenecía y confiaba en Dios.

Finalmente, cuando Abram y Lot se separan, Dios habla con Abram y le confirma su promesa, la promesa de que todo aquel terreno seria de él y toda su descendencia, y le agrega que su descendencia seria como el polvo de la tierra, y que si alguien puede contar el polvo de la tierra, entonces podrá contar su descendencia. Dios le afirma a Abram que él está en control de las cosas, que a pesar de tener conflicto con su sobrino Lot, Dios es el guarda de todo lo que le pertenece.

Hermanos, cuando algo viene de Dios, cuando hemos recibido una bendición; lo primero que debemos hacer es dar gracias, ser agradecidos con aquel que nos dio de lo suyo, debemos entender que todo le pertenece a Dios y si Dios nos ha permitido administrar algo de sus riquezas, entonces no temamos y nos desvivamos por conservarlas, de esta manera nos quitaremos el peso de las riquezas y pondremos atención a lo que verdaderamente requiere defensa, como el amor, la paz, la humildad, la generosidad, la fraternidad… Vivamos hermanos con el amor a las cosas de Dios y no a lo material que se corrompe y llena de avaricia nuestros corazones.

Que Dios los bendiga, en el precioso nombre de nuestro Sr. Cristo Jesús. ¡Amen!

sábado, 30 de abril de 2016

Dios llama a Abram #008




Dios llama a Abram.
Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Y pasó Abram por Canaán hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More. Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, y otro en Bet-el
Hubo entonces gran hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá;
Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto; y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti. Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera. También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón.
Y Faraón hizo bien a Abram por causa de ella; y tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos.
Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.
Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? ¿Por qué dijiste: Es mi hermana, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer; tómala, y vete.
Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram; y le acompañaron con todo lo que tenía. (Gen 12)

Como hemos escuchado, Dios mandó a Abram a salir de su tierra y dejar su parentela. Como estudiamos en el Podcast anterior, todos los habitantes de la tierra estaban en idolatría, alejados de Dios; y es en este punto donde Dios le habla a Abram para dejar todo e ir delante de El con una nación que vendría de su simiente y que mantendría la adoración al Dios verdadero hasta la llegada de nuestro Sr. Jesucristo. Abram, es probado en el amor de Dios siendo capaz de dejarlo todo, su familia, sus amistades, sus costumbres idolatras, inclusive sus cosas materiales todo para servir a un Dios Perfecto y Santo. Abram tuvo que demostrar su FE según nos dice la carta a hebreos en el capítulo 11 Versículo 8: “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba”. Dios es el arquitecto de nuestro destino, el escuchar su voz nos abre el panorama de lo que ha previsto para nosotros; dice un proverbio: “La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella” (Prov 10:22). Dios le promete a Abram, que de él hará una nación grande y que su bendición (el regalo de Dios) estará sobre él y toda su descendencia; si recordamos el Podcast anterior Saraí es estéril y Abram era un hombre mayor y no tenía ni un solo hijo. Para el pensamiento de Abram y cualquier ser humano, el no poder tener un hijo significa un plan de vida diferente a otro que podría ser teniendo hijos, pero Abram confió en Dios y lo dejo todo para ir y hacer todo lo que Dios le mandase. Nosotros como cristianos, injertados al buen olivo a través de nuestro Sr. Jesús somos herederos de todas las promesas de la biblia; si escuchamos a Dios y seguimos sus mandamientos seremos bendecidos por Dios, seremos bendición a los que nos rodean y llevaremos la bendición del evangelio a cada rincón del planeta.
Abram viaja a Canaán, y al llegar a la tierra prometida por Dios la vio habitada por los cananeos, así que Abram llego a la tierra siendo un extranjero y Dios se le apareció allí y le prometió darle la tierra a su descendencia y Abram edifico altar a Dios. Vemos en Abram la fortaleza de su FE ya que a donde quiera que va, va con Dios, donde quiera que se instala, edifica altar a Dios y adora a Dios. Hay un dicho cristiano muy conocido que dice: “Ve con Dios”, y esto implica que a donde quiera que nos movamos como cristianos debemos ir con Dios, con su voluntad y con sus mandamientos, predicar nuestra creencia en las escrituras y en nuestro Sr. Jesús sin vergüenza alguna, tener una FE como nuestro padre Abram tuvo fe por el porvenir que Dios le había prometido, así nosotros en esa promesa que ya se reveló, el cual es nuestro Sr Jesús Cristo.
Finalmente escuchamos, que hubo grande hambruna en la tierra de Canaán y Abram se vio en la necesidad de descender a Egipto para pasar el hambre. Antes de seguir, tenemos que entender que Abram es un hombre de FE, pero no es perfecto, su FE tiene altas y bajas y cuando fue a Egipto nos deja ver una de sus bajas en la FE. Abram observa a su mujer y la considera hermosa, y determina que debe de negarla como su mujer y en cambio decir que es su hermana. Abram tiene un plan para salirse con la suya arriesgando a su mujer y el propio pueblo de Egipto; al negar Abram a su mujer el Faraón de Egipto se ve en la postura correcta para tomar a Saraí como su mujer y hacer bien a su hermano Abram dándole abundantes animales, pero Dios que no puede ser burlado, dañó a Faraón y a su casa con grandes plagas, rescatando a Saraí esposa de Abram y regresándolos a Canaán con las cosas que Faraón les había dado, pero no sin antes ser reprendido directamente de Faraón ya que si Dios estaba con Abram no debía de haber temido decir la verdad y de igual manera hayan sido dotados de todas las cosas que necesitaban por parte de Faraón, pero Abram engaño y no represento a Dios correctamente ante el pueblo de Egipto.
Hermanos, cuando tomamos a los personajes de la biblia, como en este caso a nuestro Padre Abram, lo debemos tomar como un hombre que tuvo FE en Dios, un hombre que dejo todo para ir a donde Dios le mandase, pero no podemos exaltar la justicia de Abram a tal medida de tomarlo como ejemplo bíblico de una vida moralmente correcta, porque entonces podemos encontrar excusas en sus faltas para no hacer lo correcto. Si bien hay cosas de ejemplo en su vida, su vida misma es una vida de un pecador con la esperanza de ser acogido por Dios a través de su obra redentora en Cristo Jesús; igualmente notros, ahora con la revelación del evangelio, nuestro ejemplo y máximo exponente de la biblia es Jesús, la causa de nuestra FE y camino de nuestra Vida. Recordemos lo bueno de los actos de FE de nuestro padre Abram y compartamos la fidelidad de Dios, que si es poderoso para levantar de éntrelos muertos, es poderoso para restaurar al caído.
Gracias hermanos por acompañarnos una vez más, y primeramente Dios la siguiente semana con más.


 Que Dios lo bendiga hermanos, en el nombre precioso de nuestro Sr. Jesús Cristo. ¡Amen!

sábado, 9 de abril de 2016

Los descendientes de Noé y la torre de Babel #007



Los descendientes de Noé y la torre de babel
Éstas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio. Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras. De éstos se poblaron las costas, cada cual, según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.
Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y CanaánY los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán. Y Cus también engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. Éste fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim, a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim. Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het, al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, al heveo, al araceo, al sineo, al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos. Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, en dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.
También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet. Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber. Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán. Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera, Adoram, Uzal, Dicla, Obal, Abimael, Seba, Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán. Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección de Sefar, hasta la región montañosa del oriente. (Gen 10)

Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.
Sem a sus Cien años, engendró a Arfaxad, Arfaxad engendró a Sala, Sala engendro a Heber, Heber engendro a Peleg, Peleg engendro a Reug, Reug engendro a Serug, Serug engendro a Nacor y Nacor engendró a Taré, y todos tuvieron hijos e hijas, pero Taré a sus 60 años engendro a Abram Nacor y Harán, y Harán engendró a Lot.
Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres; el nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca. Mas Sarai era estéril, y no tenía hijo. Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí. (Gen11)

Como hemos escuchado, de los hijos de Noé se pobló toda la tierra, de Sem Cam y Jafet. En este pasaje Dios nos quiere dejar claro que todos venimos de una sola línea, ya que Noé viene de Adán y de Adán venimos todos, en otras palabras, todos somos hermanos hijos de la misma simiente, con un mismo origen, y nadie es mayor o menor que su hermano.
Cada nombre de los hijos de Noé y de los hijos y nietos de estos, nos da una pista muy sólida de las primeras culturas, tribus y naciones que se establecieron en el mundo antiguo; de los hijos de Jafet, se pueden distinguir la población de Europa occidental, Asia menor y posiblemente hasta Rusia; de los hijos de Cam, lo que es el norte de África, la babilonia antigua junto con lo que es Israel y sus aledaños; y los hijos de Sem, representan a los Arabes, a los hebreos que vivían dentro de lo que hoy conocemos como  Siria dentro de los poderíos de la babilonia antigua, ya que Taré sale con su familia de Ur delos Caldeos rumbo a Harán y se quedan allí siendo todo esto territorio de la antigua Babilonia. Para un poco de más información les dejo un mapa de la genealogía de Noé en mi blog: http://jcbibleblog.blogspot.com/

La narración nos relata la historia de Nimrod, un gran cazador delante del Señor, descendiente de Cam, hijo de Cus, fue quien fundo la ciudad de babel y quien juntó a todas las tribus en contra Dios, primeramente, no esparciéndose y llenando toda la tierra como había mandado Dios, sino estableciendo una ciudad, formando un nombre y construyendo una torre que llegara hasta el cielo, la torre de babel. Nimrod también se considera un padre de asesinos, hombre que mataba sin piedad delante de Dios, por lo cual Dios descendió y confundió el lenguaje para que no se entendieran cada quien su habla y dejaran de construir su nación y se distribuyeran según su lenguaje en el mundo entero.
Lamentablemente, cuando esto paso todas las tribus se distribuyeron según su lenguaje en todo el mundo y llevando consigo sus escasos conocimientos de Dios, ya que todas las culturas de dieron a la idolatría incluso la descendencia de Sem; lo podemos notar en el libro de Josué 24:2  que dice: “Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños”. Esto lo hablo Josué cuando estaban poseyendo la tierra prometida, y nos informa como estaban alejados de Dios. Aunque hay algunas costumbres judías que hablan acerca de Abram y que Dios escogió a Abram pues el corazón de Abram no estaba perdido en la idolatría de su familia, y es por eso que Dios le manda a Salir de su parentela pues Dios lo haría padre de naciones, pero, aunque es una historia que no está en la biblia nos puede corroborar la falta de adoración al Dios verdadero en aquellos tiempos.
Finalmente, la historia nos narra que Taré tomo a Abram, a la esposa de Abram a Saraí, a Lot hijo de su hermano y su esposa, y salió de Ur delos Caldeos para la tierra de Canaán, pero se quedaron en Harán.
Hermanos, estos capítulos del libro de Génesis, suelen ser algo pesados para leer y muchas veces no necesarios para invertir tiempo en leerlos, pero entendamos que las genealogías nos ayudan a saber de dónde venimos y cuáles son nuestros orígenes, el saber que procedemos de algo celestial cuando Dios formo a Adán dándonos una identidad como seres que le pertenecemos. El saber que todos somos hermanos nos ayuda a entender el valor que tenemos cada uno de nosotros dentro de una sociedad, sin clases de ningún tipo, sin discriminación alguna. También entendemos el amor de Dios para con nosotros al conservar la simiente desde Sem hasta Abram que traería al redentor de nuestras almas, a nuestro Sr. Jesús. También vemos la corrupción de la humanidad por medio de los liderazgos de gente que tiene demasiado ego en sí mismo como Nimrod, un hombre alejado de Dios, queriendo estar a la cabeza de todos y de todo, y finalmente la idolatría que se maneja como suplente de Dios, alejándonos por completo a Dios y de sus mandatos.


Hermanos, deseo de todo corazón mantengamos el Espíritu de Dios vivo en nosotros, conociendo nuestro Origen como hermanos de una misma simiente, pecadores por causa de desobediencia de esa simiente, pero restaurados por Dios mismo en su obra redentora a través de nuestro Sr Jesús. Vivamos con la Fe que nos une a través del sacrificio de nuestro Sr Cristo Jesús con Dios, siendo entonces hijos de Dios, herederos de la justicia y todas las cosas buenas. Que Dios los bendiga. ¡Amen!



domingo, 3 de abril de 2016

El pacto de Dios con Noé y la maldición de Canaán #006



El Pacto de Dios con Noé y la maldición de Canaán.

Entonces bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificar y multiplicarse, y llenar la tierra. El temor y el miedo de todos ustedes estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en sus manos son entregados. Todo lo que se mueve y vive, les será para comer: así como las legumbres y plantas verdes, todo se los he dado. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comerás. Porque ciertamente demandaré la sangre de sus vidas, de la mano de todo animal la demandaré, y de la mano de todo hombre; del hombre pediré cuenta de la vida de su hermano. El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre. (Gen 9:1-6)

Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo: He aquí que yo establezco mi pacto con ustedes, y con todos sus descendientes; y con todo ser viviente que está con ustedes; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con ustedes, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto con ustedes, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Y dijo Dios: Ésta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y ustedes y todo ser viviente que está con ustedes, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y ustedes y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne. (Gen 9:8-15)

Y los hijos de Noé eran; Sem, Cam y Jafet. Y Cam es padre de Canaán. Y por estos 3 hijos de Noé fue poblada toda la tierra.

Después Noé comenzó a labrar la tierra y planto una viña; Y bebió del vino, y se embriagó, y estaba desnudo en medio de su tienda.

Y Cam vio la desnudez de su padre y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet, tomaron la ropa de su padre y yendo hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre de tal manera que ellos no vieron su desnudez.

Cuando Noé despertó y se dio cuenta de lo que había hecho su hijo Cam dijo:

Maldito sea Canaán: siervo de siervos será a sus hermanos. Dijo también: Bendito por mi Señor Dios sea Sem, y que sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo. Y vivió Noé después del diluvio 350 años. Y fueron todos los días de Noé 950 años; y murió. (Gen 9:18-29).

Como hemos escuchado, Dios primeramente bendijo a Noé y a sus hijos de la misma manera que a Adán y Eva en el jardín del Edén, “Fructificar y multiplicarse, y llenar la tierra. El temor y el miedo de todos ustedes estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, y en todos los peces del mar; en sus manos son entregados”, además permite a los seres humanos alimentarse no solo de hierbas y frutos, sino también de carne de animales, solo con la orden de no comer la sangre de esos animales ya que la vida del animal está en la sangre y Dios demandara la sangre o mejor dicho la vida del animal, así como la del ser humano, Dios demandara la vida de todo hombre que derrame sangre de su hermano.

Y Dios pacta con Noé, con sus hijos y con su descendencia después de estos; y con todo ser viviente de la tierra, donde establece no volver a exterminar la vida de todo ser viviente con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Entonces Dios le muestra a Noé el arco en las nubes como señal de su pacto, este arco es el arcoíris, para cada vez que llueva en la tierra y veamos el arco Dios nos recuerde su pacto que hizo con todos nosotros y la tierra. Lo interesante de este pacto, como todos los pactos que veremos más adelante por parte de Dios, es la iniciativa de Dios por proveer el campo para la acción de su redención, o como todos entendemos de la salvación. Debemos entender que Dios es Santo, Dios es perfecto, en Dios no hay inmundicia ni pecado, dice la palabra “Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas (Apo 6:5). Así que el pecado no puede estar con Dios, Dios no puede tolerar el pecado, no puede tolerar la maldad del hombre, si recuerdan en el podcast #004 “Los Primeros habitantes de la tierra”, mencionamos el capítulo 6 versículo 5 de Génesis, donde Dios menciona que el pensamiento de corazón del hombre es continuamente el Mal. Por esta razón Dios destruye la tierra con el Diluvio, porque Dios no puede tolerar la mandad del hombre, incluso Noé no fue salvo por su bondad o por sus buenas obras, sino por su FE. Y como explicamos en ese podcast y en el anterior, en el podcast # 005 Noé y el Diluvio” la razón por la que Noé fue salvo fue por su FE en Cristo Jesús. Lo que quiero que entiendan es que Dios pacta con la tierra y todo ser viviente para ya no volverlo a destruir, ya que la santidad de Dios no puede lidiar con la maldad del mundo, Dios tiene que prometer perfectamente que no volverá a destruir el mundo por el pecado del mundo, porque debe de haber una plataforma de restauración de todas las cosas a través de Cristo Jesús, y la justicia de Dios es aplazada hasta que llegue la simiente prometida por Dios en Génesis 3:15, esto lo puedes escuchar en el podcast # 003 “La Caída”, donde explicamos un poco respecto a la simiente prometida desde el huerto de edén para la restauración de todo.

Finalmente, vemos como Noé después de construir una viña, bebió del vino de esta y se embriago, y narra la historia que estaba desnudo e inconsciente en medio de su tienda cuando llego su hijo menor llamado Cam y vio la desnudez de su padre, entonces Cam llamo a sus otros hermanos, o sea a Sem y a Jafet, quizás para que vieran lo que vio él, pero estos cubrieron la desnudez de su padre sin ver ni por accidente la desnudez de su padre.

Cuando Noé se despierta y se da cuenta de lo que hizo su hijo Cam, maldice a la simiente de Cam, o sea a la descendencia de Cam directamente a Canaán. Poniéndolo como siervo de los hermanos dede su padre Cam, y a Sem lo pone como cabeza bendiciéndolo y a Jafet como coheredero de la bendición de Sem. Cuando creemos que la simiente de la serpiente se ha eliminado con el Diluvio, encontramos esta otra escena donde la simiente de la serpiente se mantiene activa, ahora por parte de Canaan nieto de Noé y en el cual veremos como se desarrollará esta maldición. Así como la simiente de Sem, dará como hijo a nuestro Sr. Jesús.

Hermanos, hoy en nuestros días vivimos bajo una gracia inigualable en la humanidad, a veces nos preguntamos porque pasan tantas cosas en el mundo y Dios lo permite, si Dios no haya hecho este pacto con la tierra y con la humanidad, de seguro ya no habría humanos en la tierra para pecar, pero el plan de Dios no es destruir al humano, sino restaurarlo. La gracia de este pacto nos brinda incluso hoy en Día la oportunidad del arrepentimiento y la restauración de nuestra vida a través de nuestro Sr Cristo Jesús. Ciertamente no todos los humando serán salvos, pero en el plan de Dios es darnos una oportunidad de elección, un libre albedrio con la vida a través de Cristo Jesús, con su palabra y sus mandamientos, o la muerte con el consejo de nuestro propio corazón, con nuestros propios mandamientos y nuestras propias filosofías.

Hermanos deseo de todo corazón, que Dios trabaje en nuestros corazones y nos de la perfecta libertad de elección, elección que solo puede ser vista si Dios nos quita la viga de nuestro ojo para ver bien y escoger con sabiduría donde encontraremos el camino a Cristo Jesús. Amén.

sábado, 26 de marzo de 2016

Noé y el diluvio #005



Noé y el Diluvio

Noé, apartado de la maldad de su generación, justo ante los ojos de Dios y perfecto en sus generaciones, recibió palabra de Dios; “He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera”. “Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán”. (Gen 6:13-19)
“De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice”. Y Noé hizo conforme a todo lo que le mandó Dios. (Gen 7:1-5).
A los 600 años de Noé, el día 17 del 2do mes, las cataratas de los cielos fueron abiertas durante 40 días y 40 Noches. “En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca” (Gen 7:12,13)
Y las aguas crecieron y alzaron el arca, y esta se elevó sobre la tierra. “Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.” (Gen 7:17,21)
Y prevalecieron las aguas 150 días, y acordándose Dios de Noé, hizo pasar un viento sobre la tierra y disminuyeron las aguas y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. Y las aguas se retiraron hasta pasados otros 150 días quedando el arca sobre los montes de Ararat (Gen 7:24-8:4)
Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra. Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca. Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca. Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra. Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él. (Gen 8:5-8:12)

“Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra. Entonces habló Dios a Noé, diciendo: Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.” Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. (Gen 8:14-20)
Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche. (Gen 8:20-22)

Como hemos escuchado, Noé fue considerado por Dios un hombre justo y perfecto en sus generaciones, esto nos habla que el padre de Noé fue también un varón justo y así su genealogía hasta Adán. Noé mantuvo en su vida la semilla que sus padres le dejaron, aquella esperanza de la regeneración de todas las cosas, de la semilla o simiente prometida por Dios, de nuestro Sr. Cristo Jesús. 
Esto también nos habla que Noé era un hombre que buscaba de Dios ya que no se contaminó de la simiente de la serpiente y su fe se vio clara al creer en la instrucción de Dios de construir el Arca que le salvaría la vida a él y a su familia; el autor de la carta a hebreos nos corrobora esto diciendo: Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. (Heb 11:6-7).
También escuchamos que Noé metió de todos los animales parejas, macho y hembra para conservar las especies, metió en el arca 7 parejas de los animales Limpios y solo una de los animales que no son limpios. Dios tenía seleccionados los animales que le eran permitidos a los hombres para usar como ofrendas; en este caso eran los animales limpios como las ovejas y las vacas principalmente, y a lo que consideraba no limpio eran aquellos animales, por lo general de carroña, o con ciertas especificaciones que no servían para las ofrendas a Dios. En el libro de levítico Dios especifica claramente que animales eran de una u otra clase, pero en este pasaje al perecer Noé lo sabía y lo hizo como Dios lo mando.
Ahora, saber cómo Noé metió todas esas bestias y animales de todo tipo al arca, puede imaginarse algo sumamente complicado, pero como vemos en la naturaleza de algunos animales, existe el instinto de migración, seguramente Dios puso en los animales esta necesidad de emigrar al arca para su salvación.
Cuando las aguas cayeron del cielo, la palabra dice que se abrieron las cataratas de los cielos. Hay una implicación muy fuerte de que, en la antigüedad había un manto de agua que recubría toda la tierra y proveía un clima especial a la tierra en aquel entonces, de tal manera que el ser huma podía vivir tantos años como vivió Noé y sus antepasados.
Las aguas llegaron a una altura que cubrieron los Montes más altos, y de esta manera Dios eliminó todo ser que tenía aliento de vida. Este fue el juicio de Dios por toda la maldad que se encontraba en el mundo, Jesús nos dijo que: Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Noé predico el diluvio durante 120 años, mientras predicaba, daba el testimonio de su fe construyendo el arca que lo protegería del juicio de Dios. Muchas veces nosotros no predicamos con nuestro ejemplo teniendo el ejemplo máximo de la biblia, nuestro Sr. Jesús, aquel que bajo de su trono, se hizo carne, se humillo como uno de nosotros a su Padre, vivió en perfección, nos revelo el verdadero entendimiento de la palabra de Dios, fue llevado a la cruz, padeció por todos nosotros y murió en la Cruz, para ser posteriormente resucitado por el padre y dar testimonio de su resurrección a sus apóstoles, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del padre hasta que todos sus enemigos estén postrados a sus pies. Si el ejemplo de Noé no es suficiente para temer el juicio de Dios, entones escuchemos a nuestro Sr. Jesús.
Noé para comprobar que la tierra se había secado, mando aves que fueran y vinieran hasta que hallasen lugar para habitar, mando un cuervo y una paloma. Algo muy bello de esto, es que la paloma después de varios viajes en su último retorno trajo consigo una hoja de olivo en el pico. Se podría decir que esta ave trajo las mejores noticias a Noé después de estar alrededor de 300 días en el arca.
Y al salir Noé, su familia y todos los animales, Noé ofreció sacrificio para Dios, construyó altar para Dios y allí sacrifico animales inocentes para Dios. Aquí podemos apreciar que Noé estaba sumamente agradecido con Dios por su misericordia que había tenido con él, y tuvo convivio con Dios como se hacía antes que llegara nuestro Sr. Jesús, a través de sacrificios y ofrendas. Hoy en día debemos ser agradecidos con Dios más grandemente que Noé, pues Dios los salvo del diluvio, pero en Jesús somos salvos de la muerte, somos introducidos en el arca de su sacrificio para ver cara a cara a nuestro Padre eterno y nuestro Sr. Cristo Jesús.
Hermanos, el diluvio fue un juicio impartido por Dios por la maldad que había en el mundo, un juicio en el que solo una familia de 8 integrantes se salvó. Deseo de todo corazón que no escuchen estas palabras como algo que no importa, como algo que paso y Dios jamás hará de nuevo. Veamos cómo están nuestras calles y barrios, como hay guerra y falta de caridad en el mundo. Tengamos temor del que puede destruir nuestro espíritu por nuestra maldad, volvamos a los rediles de Dios y escapemos del juicio que viene a toda carne en fuego que, si pensamos que tardara mucho, entonces pensamos como la gente en los tiempos de Noé.

Que Dios los bendiga, con todo el Espíritu Santo de Dios para entender este mensaje, en el nombre de nuestro SR. Cristo Jesús. ¡Amen!

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